Duelo de Amor -Final-

Hasta aqui dio mis neuronas mareadas jajajaja espero sus comentarios!!!!
- Capitulo 4-

-Vaya… Katherine Hamilton… -Ion sonrió con irónica sacando de nuevo el arma llevándola detrás de su hombro antes de tirar dos cargas quedándome petrificada al ver caer los cuerpos sin vida de aquellos hombres- debe ser difícil conseguir buen personal-

-Eso veo… parece que es el precio por tocar tus juguetes…- decía esa tal Katherine como si hablase del clima, por mi parte intentaba mantener el desayuno en su lugar tras ver esa escena escabrosa- Hacia un año que no venia, no imagine que habían cambiando algunas cosas –

-En lo que a mí respecta-Ion sacudió la espada, ese zumbido similar al de mis pesadillas mientras era guarecida en su detallada funda con un ágil movimiento de muñeca- todo sigue igual… después de todo sigues pululando por aquí -extendió la mano para mí, mis ojos solo estaban fijos en la sangre que goteaba de sus dedos- Marian –insistió sujetando mi mano en el aire para incorporarme.

-Y tu tan zorra como siempre, Von Frescobish –hizo amago de acercarse pero la amenazadora punta de la espada de Ion marco el límite, los hombres que le escoltaban sacaron sus armas apuntándonos principalmente a Ion.

-Srta. Frescobish, Tiene una llamada- Elena intervino inesperadamente en medio de aquella pequeña guerra donde el suelo estaba alfombrado de sangre. Katherine sonrió forzadamente e hizo un ademan para que bajaran las armas, Ion hizo lo mismo

-En ese caso, terminaremos rápido esta absurda reunión-sus exuberantes tacones tronaban en el pulido piso al pasar junto a nostras y detenerse para mirar a Ion con odio.- no te preocupes, llamare a limpieza para esto-

-Mándame la factura- Ion soltó con ironía y siguió caminando sin soltarme, yo me atreví a voltear y me percate del desprecio contenido que tenia para con Ion.

Le seguía, no en realidad ella me llevaba por el pasillo tras indicarle a Elena que atendería la llamada en otro lugar, su mano aun mantenía sujetada la mía, hasta detenernos imprevistamente, para hacer algo que jamás imagine.

-Toma…- Ion me entregaba un revólver y me congele al verle sonreír con malicia- guárdala por mi… si lo prefieres pórtala contigo -me jalo la mano y la puso en mi palma dejándome ahí en el pasillo- será mejor que te duches… el olor a sangre normalmente tarda en desaparecer-dijo por ultimo antes de girar al siguiente pasillo.

Jale una gran bocanada de aire, apenas recordé que debía respirar, mire el revólver como si fuera la cosa más rara del mundo, era el que perdí durante el enfrentamiento contra el McGregor, pero porque Ion me la entrego, ¿Confianza? No… era más como una tentación, eso era más cercano a la realidad, Ion sabia… ¿lo sabía de que yo deseaba su muerte?

----------------------------------------------------------------------------

Tengo fragmentos dispersos convertidas en memorias borrosas, entre esos recuerdos una voz melodiosa hablarme susurrante por las noches, palabras convertidas en fantasiosas historias sin finales, llenando mi mente de curiosidad y deseo de saber más.

***-¿Y qué paso?- preguntaba con inocencia, intentando descifrar la respuesta en sus ojos ocultos entre el velo de sus cabellos.- Escapo… ¿sigue con vida? Dime por favor-
- Eso… aún no lo sé- me ofrecía una afable sonrisa dejando mi duda en el aire, oía mi nombre a lo lejos pero no quería irme sin saber lo demás.

Sintiendo que podría pasarme toda la vida escuchándola, había una cálida paz que me envolvía, aun a veces le encuentro entre sueños y la palidez de su mano posarse en mi mejilla, la frialdad que esta emanaba acompañadas de aquellas palabras con una sonrisa triste “Será mejor que vayas…”***


Abrí los ojos sorprendida encontrando la luz lunar colarse, capturada inconscientemente por los brazos posesivos de Ion que dormía serenamente a mi lado, los latidos de mi corazón acelerados me zumbaba en los oídos, una sed implacable me quemaba la garganta.

***-Sera mejor que vayas…-***

-Es un solo un sueño…-murmuraba mirando el agua en la jarra de cristal, donde me veía reflejada, algo no concordaba entre esos recuerdos y el presente, definitivamente había cambiando, algo dentro de mi yacía dormido, pero…

***-No vayas al granero… ¿entendiste?- esas palabras eran dichas con advertencia, que solo me sonaba a invitación, una niña no se detendría tras oír una melodía en ese lugar.
-Sera mejor que te vayas… Marian-***


Al regresar del naufragio de mis pensamientos, me encontraba en el jardín, la humedad del pasto la sentía bajo la planta de mis pies, el sereno nocturno se impregnaba en mi piel, que luna más misteriosa se asomaba entre las solitarias nubes, pensé deteniendo mi camino sin rumbo.

Una silueta fantasmal se sombreaba por el claro, el viento suave zalamero fluctuaba la exuberante melena que agradecía la liberta ofrecida por su poseedora, de nuevo unos ojos amatistas me atraparon dejándome inmóvil desde donde estaba, una mueca se fue extendiendo en sus labios para convertirse en sonrisa.

-También has caído…-musito como si temiera ahuyentar el enigma que emanaba, ladeo la cabeza regando los mechones de su frente.- en el encanto de la luna… -agrego volviendo su atención al cielo.

Aquel aroma que parecía provenir de ella, era uno a nostalgia, sin decir palabras me acerque sentándome en el pasto cerca de ella, su piel pálida parecía porcelana y sus bellos ojos miraban a la nada, esa aura de misterio que trasmitía era casi similar al de Ion.

Tenía el ligero presentimiento que no debía estar cerca de ella, reaccione al sentir una suave palma pero fría al contacto acunar mi mejilla fraternalmente.

-No deberías estar aquí…-dijo ella como leve reprenda- no deberías… a ver venido, Marian –mi nombre en sus labios sonaba tan dulce, como un agradable recuerdo, que me envolvía el corazón, como sus brazos a mí.


Sus ojos dilatados, su pálida piel contrastaba con su cabello, su rostro se acercaba al mío con seducción, mi corazón acelerado pedía agritos escapar, sentía el frio aliento bañar mis mejillas, cerré los ojos sin pensar esperando a lo que se viniera, no me había percatado que deseaba que sus labios tocaran los míos.

-Marian…-me pareció escuchar que decía alejándose de mí, abrí los ojos rápidamente viéndole una expresión pensativa y dudosa, sus ojos volvieron de cierto modo a la normalidad- lo siento… que haces tan lejos… de tu habitación- como si acabase de reconocerme. La palma de su mano acuno mi mejilla fraternalmente, con la nostalgia escrita en sus mirar.

Como si cayera en un encantamiento fui recostándome sobre ella, hasta colocar mi cabeza sobre su regazo, sus delgados dedos acicalaba mis cabellos fraternalmente, del modo que vi hacerlo con Ion, pero este sentimiento se retomaba tiempo atrás, mucho antes de que conociera el odio.

-Pronto terminara todo….-susurro su frio aliento sobre mi oreja antes de que cerrara los ojos por un instante.

-Debes estar cansada como para quedarte dormida aquí- la voz de Ion me hizo abrir los ojos encontrándome con su sosegada mirada y sobre su regazo, sus dedos acariciaban mi cabello.

-Oh. ¿Cómo?- dude que decir al incorporarme, busque modestamente a la misteriosa joven.

-Ya hace mucho frio… entramos…-indico Ion incorporándose y ofreciéndome la mano para ayudarme, una sonrisa cortes le acompañaba y acepte sin reparos, siendo guiada al interior de la mansión.

En la habitación me deje caer sobre la cama, y Ion hizo lo mismo quedando a una distancia prudente de mi, sin querer me quede mirándola fijamente, sus ojos carmesí parecían mas cálidos y una sonrisa nueva me fue otorgada.

-¿Pasa algo?- pregunto curiosa con la cejas arqueadas acentuando su interés.
-No lo sé… estas diferente- comente siguiéndole con la mirada pues se había sentado en la cama.

-Diferente… -repitió mudamente y negó gestualmente- no… sigo siendo la misma- lo dijo como si fuese una condena, aunque pronto comprendería el porqué de sus palabras, sus dedos jugaban con un mecho de mi flequillo mientras parecía pensativa.

-¿Ion?-
-¿Si?-dijo vagamente pues le era más interesante mi cabello.
-Estoy soñando verdad –dije un poco incrédula de mi, una blanquecina sonrisa se extendió en sus finos labios.
-Eee tal vez… ¿Quieres despertar?-inquirió curiosa.

-No estoy del todo segura…. –confesé con un suspiro, que se ahogo en un inesperado abrazo de su parte, si esto solo confirmaba que estaba soñando.
-Marian…- murmuro- Marian…- se inclino un poco hacia mi rostro para depositar un beso casto sobre mi labios.
-Dices mucho mi nombre…-considere después de tanto tiempo, que solía decirlo con frecuencia-¿Por qué?-
-Mmm… es que me agrada- dijo con sorna para luego pensarse la respuesta- escuchar tu nombre…-

-Si… estoy soñando… la Ion que conozco no diría tal cosa- dije en voz alta- o acaso estoy muerta-
-No…-me levanto el mentó para encontrarme con sus ojos- estas soñando… y tienes razón no diría semejante cosa, pero es la verdad… lo siento mucho-

Dijo con una sonrisa triste, volviéndome a besar, me pregunte como se siente hacer el amor y no solo ser un desahogo de su libido, si esto era un sueño quizás no debería despertar, pensé mientras sus besos iban descendiendo pausada y tiernamente.

Sus dedos delineaban mi rostro con detalle, ojos carmesí derramando timidez tras una sonrisa sutil, necesitaba tocarla y acaricie su mejilla con el dorso de la mano, nunca antes había tenido ese sentimiento de pérdida tan profunda cuando murió todo lo que amaba.

Beso mis parpados derrotando mis pocas fuerzas de contenerlas y se desbordaron sin remedio una tras otras la agridulces lagrimas, el tibio peso de su cuerpo se amoldo sobre el mío, transportándome a otro mundo donde no éramos enemigas.

Se detenía prestando la atención requerida en cada parte de mi cuerpo, provocando espontaneas descargas en mi vientre, sus cabellos llenaron de caricia mi cuerpo al ir buscando el camino más debajo de mis suplicas convertidas en gemidos.

Entrelazo nuestros cuerpos como nuestras manos, mientras no apartaba una mirada de mi, como si gravase en su mente mis expresiones, uniendo sus labios a los míos, descubriendo algo diferente en el, comenzó a moverse como las olas del mar en ese sensual ir y venir dejando huella en la arena, como ella lo hacía en mi.

El éxtasis fue colándose por la piel, absorbiendo todo el entorno, solo estaba ella y yo en la nada absoluta, ese par de rubí me ofrecían algo en silencio mientras la entrega mutua se daba, sabiendo que en algún lugar de mi destrozado corazón, a esto se le llamaba amor.

En el momento que esa idea cruzo por la neblina de mi mente, una gotita cayó sobre mi rostro, nunca me había detenido a pensar lo que sentía, creí que carecía de emociones, pero ahora una solitaria lágrima que no era mía rodaba hasta morir entre las sabanas, me abrase a ella temiendo que se desvaneciera.

-Ion…-susurre su nombre como si fuese la primera vez que saliera de mi aliento esa palabra, al sentir que llegaba a la cúspide, Ion dijo algo que me dejo perpleja antes de envolverme en un fuerte abrazo, sintiendo como su cuerpo temblaba sobre el mío.


------------------------------------------***

El silencio agradable en el desayuno, la sonrisa tenue en sus labios, algo estaba diferente en ella, Elena no servía la comida esta mañana, eso era algo que también me inquieto, tal vez fue un sueño el que me encontrase aquella joven en el jardín o quizás… vague la mirada hasta Ion que tenía el semblante apático de siempre.

-¿En qué piensas tanto… Marian?-intervino al sentirse observada.

-No… nada- regrese mi atención a la comida, anoche fue totalmente inexplicable, había despertado sola en la habitación por primera vez. Ion se levanto sin terminar de comer y se paro detrás de mí.

-Porque no sales a la ciudad- sentí sus manos sobre mi hombro y su voz colarse por mi oreja- ve cómprate un lindo vestido para esta noche-

Ion camino serena hasta el otro salón, las puertas fuero abiertas para ella y distinguí a Katherine esperándole del otro lado con otro grupo de personas, a una distancia prudente aquella chica de ojos enigmáticos y sonrisa triste mirarme por unos segundos en lo que las puertas volvían a cerrarse tras de Ion.

Un presagio escalofriante se percibía en el aire y en ese día que terminaría en un infierno incontrolable, eso lo desconocía aun hasta que la noche sin luna llegara y eso sería hoy, algo en mi cabeza gritaba diciendo que debía escapar de aquel lugar, mire el plástico rectangular sobre la mesa, podía irme sin que lo notase, pero… acaso era mayor mi deseo de venganza o tenía otro motivo para permanecer ahí, junto a Ion.


-----------------------------------------------------------------


Si el miedo tuviera forma, seria aquella mujer de ojos carmesí que estudiaba cuidadosamente el entorno, si la lujuria fuese humana, no cabria duda que fuese esa mujer que portaba seductoramente aquel traje rojo, si la crueldad se personificara, seria la persona que sujetaba mi mano antes de cruzar las puertas.

-Marian… -Si la belleza tuviera nombre, su nombre… sin duda seria Ion.- Esta noche… bailarías conmigo-pero esta Ion era diferente, su voz sutilmente apagada, que ofrecía una vacía mirada, sin rastro alguno del fuego helado que propaga al encontrarse con aquellos escarlatas iris.

-Desde cuando Ion Von Frescobish, pide las cosas- tente el terreno con mis palabras y obtuve una modesta risa por su parte con una inesperada respuesta, desde que salió de la reunión con sus “colegas” está actuando extraño, no en realidad desde anoche.

-Eeh Marian Damián… a veces es bueno obtener las cosas por voluntad propia-una franca sonrisa se extendió en el rosto- solo a veces tiene mejor sabor- se inclino sagazmente haciéndome retroceder hasta quedar a espalda a la pared donde levanto mi mano, beso el dorso antes de liberarme y entrar al salón.

Algo extraño pasaba en Ion, que pronto descubriría entre aquel mundo de rostros desconocidos, pero a la vez figuras públicas dentro del inframundo de la mafia organizada, que susurraban entre sí, esta gente altanera con la desconfianza en los ojos y con esa tensión de peligro en el aire, no cabía duda que la muerte era la principal invitada, solo que iba llegar retrasada.

Qué reunión más inquietante, cuando entre las miradas me tope con la de Katherine Hamilton, que se mostraba impaciente, hasta que la majestuosa figura de Ion se planto enfrente de ella, una sonrisa diversa a la que ofrecía normalmente fue mostrada, una conversación que no escuchaba se realizaba.

Comenzó a pensar que esta gente tiene doble personalidad, al ver a Katherine inclinar levemente la cabeza en respeto a Ion, cuando en un principio se había mostrado prepotente en el pasillo donde murieron sus subordinados sin piedad.

Una o dos copas de vinos eran incapaces de eliminar la incomodidad, perdida en una esquina me dedique a observar ese extraño flirteo entre ellas, una mezcla de molestia y celos se iban perdiendo entre la copa de cristal en mis manos.

Aun tenía en la mente la expresión de sorpresa mal disimulada cuando entro a la habitación y me encontró, dando la impresión de que no esperaba que yo regresara a la mansión, busque algún motivo para que ella deseara eso, me recargue en el barandal mirando al jardín.

-Es lamentable- dijo una voz entre las sombras y unos pasos indicaron su acercamiento- que hoy la luna esta oculta entre tantas nubes-

-Tu…-me vi reflejada en el amatista de sus ojos, una sonrisa modesta fue otorgada como disculpa.

-Liviet Bathory- dijo inclinándose levemente- perdona si no me presente antes, Marian Damián – se cubrió con su chal, vestía elegantemente, casi parecía una modelo o una bella muñeca con esos caireles cayendo naturalmente sobre sus hombros.

- Con que aquí estabas… -susurraron en mi oreja haciéndome respingar, le empuje levemente para que no me tuviese acorralada. –Ooh… estas enojada… o- Ion sonrió burlonamente, había aparecido inesperadamente.- no estamos de humor esta noche-dijo meneando el espeso liquido de la copa que traía.

-Quizás se deba a mi presencia-intervino Liviet bebiendo de su propia copa.

-Quizás-considero Ion pensativamente y cambio su atención hacia el salón donde lograba oír la música- Liviet…-su tono se volvió condescendiente, por un instante me sentí como espectadora.

-¿Si?- pregunto Liviet acercándose a nosotras, se había quitado su chal dejando ver la espada que una vez portaba Ion, ni se molesto en traerla envainada, sus zapatillas tronaban en la firmeza del azulejo en su avance.

-La redención existe… -admitió con un suspiro cansado y ladeo la cabeza mirándola- incluso para nosotros –

-No –respondió Liviet con tristeza lanzando la copa hacia el jardín- pero quiero pensar que si…-parecía que estuviera muy lejos de nosotras o lo estaba pues sus pasos seguían haciendo eco en mi cabeza.

-Eso pensé…- dejo escapar una risita fatigada y trago de golpe el vino para luego besarme haciéndome beber de su boca- no debiste regresar…- musito sobre mis labios,*no quería que volviera…* no pude decir nada sintiendo un extraño cansancio, mire hacia el salón donde unos gritos desgarradores zumbaban.

Mi cuerpo se sintió ligero, volví mi atención al rostro de Ion que me miraba casi como en aquel sueño en que hicimos el amor, de hecho esa era la forma en que me miraba, estaba llorando, pues sentí el agridulce sabor inundarme antes de que su imagen se desvaneciera en una brumosa oscuridad.


***Corría sin mirar atrás, sentía como la hierva hería mis pies descalzos, el humo se levantaba y el fuego hacia brillar el cielo nocturno, escuchaba los gritos y exclamaciones de auxilio, podía escuchar gemidos y quejidos el tintinear de las espadas y los escombros de lo que fue mi hogar derrumbarse.

Una sombra se cernía entre las llamas, diminutos ríos de sangre se esparcía por la tierra, el cuerpo de mi padre estaba incrustado en la cerca, quede paralizada viendo su vacía mirada carente de vida, la voz de mi madre provenía de alguna parte entre las llamas.

Voces y más voces, discutían, cuerpos salían volando destruyendo las paredes, cadáveres por doquier, una pesadilla me repetía mientras caminaba en medio de todo, un grito, no era más como un rugido estruendoso, mezclado entre los truenos anunciando la tormenta que comenzaba a precipitarse sobre mí.

Descubrí a mi madre arrastrándose como si intentase escapar, algo voló desde el interior cayendo a mis pies, un brazo, era un brazo humano arrancado, me petrifique por completo, aquello era una horrenda pesadilla, mi madre se levanto abalanzándose contra mí con intenciones de hacerme daño, pero algo la sujetaba impidiéndole llegar.

Alguien más que gruñía como animal, como si la locura se hubiera apoderado por completo de ellos, peleaban intentando destrozarse mutuamente, era otra mujer más joven, no reconocía su rostro, jamás le había visto.

-¡Ion! –una voz detrás de mi grito un nombre que se ahogo en un relámpago iluminándole el rostro ante el nombre reconociéndolo como propio, unos ojos rojos y brillantes me veían, lanzando a mi madre a un lado, su pecho subía y bajaba aun la vida no le había sido arrebatada.

Se irguió cuán grande era y se lanzo sobre sus cabellos húmedos por la lluvia latigaron sobre sus hombros, su mano sujeto mi cabeza, solo pensaba en el hermoso de sus ojos al sentir el dolor ante la opresión, otro relámpago brillo sobre el filo de una larga espada, lluvia carmesí mojaba mi rostro.

-Ion… - de nuevo esa voz, un rostro demacrado le acompañaba con unos extraños ojos que me miraban lastimero.- ¿Qué han hecho?-cambio sus ojos hacia el macabro panorama que nos rodeaba, culpa era lo que mostraba, como si fuese la causante de todo.

Un rugido de agonía me ensordeció, el aroma a flores me invadió, Ion… repetí en mi mente, Ion, al ver que mi madre se ponía de pie con dificultad e iba hacia nosotras, sabía que quería hacernos daños, pues sus facciones no mostraban indicios de humanidad, pero cayó sin vida cuando una mano le atravesó el vientre bañándonos con su sangre, pero la mano de mi madre se había incrustado sobre mi garganta.

Se retorcía de agonía mientras luchaba por alcanzarnos una vez más, la mujer que gritaba aquel nombre que nunca olvidaría, busco algo entre sus ropas gastadas, le vi forcejear con Ion mientras intentaba algo sobrenatural, de sus labios palabras extrañas venían y poco a poco fue sometiendo, como si le durmiera.

Mi propio dolor era insoportable, la sangre me ahogaba impidiéndome respirar, no entendía que estaba pasando, no quería morir sin saber el porqué, mi madre me ataco, porque todos murieron, porque mi mundo se desvanecía bajo las llamas, pero el tiempo no perdona, las llamas chispeaban iluminando la noche, una sombra me cubrió, unos ojos violetas me miraban.

-Marian…- su mano helada y temblorosa toco mi mejilla, o tal vez era mi mejilla la que estaba fría, sonreí al reconocer ese tacto tan propio con ese olor a flores silvestres, sus ojos se ensancharon de miedo, seguro ya había terminado mi vida.

De nuevo palabras incomprensibles que deje de escuchar y con ello todo sonido, solo podía sentir la lluvia golpear mi cuerpo, y en mis dedos envolver algo metálico que fue puesto por la mujer que parecía querer detener lo inevitable, la muerte.

-Liviet…-***


-Liviet….- mi cuerpo aun aturdido me hizo sentir nauseas, me recargue de nuevo sobre la áspera superficie en la que estaba recargada.

-¿Si?- vino la respuesta a mi lado, Liviet estaba ahí tirada con el brazo destrozado y la respiración agitada, su hermoso vestido estaba hecho girones.-Marian…-como podía sonreír en aquel estado tan deplorable, sus ojos parecían huir de los míos intentando encontrar algo en el cielo nublado.

-Tu….- escuche un estruendo, obligándome a mirar, descubriendo las llamas devorar la mansión, rugidos bestiales resonaban por todo el lugar, dejándome sorda por unos momentos, intente pararme pero termine sentada nuevamente apoyándome en el tronco del árbol en que nos refugiábamos.

Observe a Liviet, no había cambiado nada, como si el tiempo se rehusara a revelarse en su apariencia, como si se hubiera congelado en la eternidad, Liviet era aquella mujer encerrada en el granero, en donde nacían unas flores silvestres, donde susurraba historias mágicas para oídos inocentes.

- Por el modo en que me miras debo suponer que lo recuerdas todo - interrumpió mis pensamientos- Han pasado 300 años para poder ver de nuevo esa sonrisa en ti, la otra noche…- se incorporo con la ayuda de la espada- yo soy la culpable de todo esto… Ion-se detuvo un momento mientras miraba hacia la mansión que ardía, de donde salía una esbelta figura- solo fue una víctima más… de mis pecados-

Un hombre con la ropa hecha harapos se acercaba tambaleando hacia nosotras, gruñía como perro rabioso, Liviet apretó la empuñadura de la espada para enfrentarse. 300 años había dicho, mi mente intentaba procesar sus palabras, es demasiado tiempo, ningún mortal sería capaz de vivir tanto.

-Traidor –balbuceaba el hombre- traidor –salto hasta nosotras lanzando como una muñeca el cuerpo malherido de Liviet, ella sonreía aburrida provocando la ira en aquel hombre que volvía a sujetarle e intentaba hacerle pedazos con sus manos.- ¿¡Que nos has hecho!?–

-Solo concederles sus deseos -ironía soltaba su tono, como veneno una serpiente- todo tiene un precio…-crujían sus huesos, como las ramas ante el violento viento, la espada sobresalía de entre sus ropas la sangre escurría desde su filo, el hombre se alejo, pero Liviet le atesto otro golpe cortándole la cabeza que rodo hasta mis pies.

-Dios…-las nauseas volvieron obligándome a desalojar mi estomago, ¿Qué estaba pasando?, ¿Qué eran esos recuerdos? ¿Quién es realmente Ion?, mil y un preguntas recorrieron velozmente mi mente, mi visión fue distraída al ver la daga que siempre mantenía conmigo en manos de Liviet.

-Marian…-levante la cabeza para encontrarme con su rostro ensangrentado-la vida es hermosa, porque solo la puedes vivir una vez… desear más de eso, solo pudre el alma -se inclino a la altura de mis ojos y acaricio mis cabellos-los demonios también lloran –susurro antes de alejarse e ir hacia la mansión.

No entendía sus palabras, ni como llego la daga a sus manos o la razón de que la tuviera yo, muy en el fondo de mi corazón yacía la respuesta, 300 años son demasiados, el mundo que perdí era muy distante al que vivía ahora, todo era diferente como en el tiempo en que vivía.

Imágenes venían fugaces, encajando como piezas de un rompecabezas, Ion corrí hacia la mansión atreves del jardín, las rosas se enredaban en mi largo vestido y las espinas laceraban mi piel descubierta, Ion… tenia escalofríos al pensar lo que me encontraría, Ion…

Respiraba con dificultad, me sostuve en una columna, las llamas gigantescas devoraban sin piedad la construcción mientras iluminaban el desenlace de la codicia de los humanos, Liviet estaba intacta, herida alguna presentaba en su cuerpo, Ion estaba en tirada en el suelo en un charco de sangre.

-Es hora de terminar esto…-dijo Liviet enterrando la espada en la tierra- no podemos seguir… causando esto-

-No tienes ningún poder sobre mí… -espeto una voz furiosa- ya no necesito que existas para poder mantenerme hermosa-su risa era escalofriante, disfrutando aquella masacre.

Me acerque dudosa, sentí el vidrio crujir bajo mis zapatos, cuerpos cercenados regados por doquier, una copia exacta a la de mi niñez, el olor a muerte era penetrante que aturdía mis sentidos, pronto pude ver la cara de mis pesadillas.

-Katherine…- la pena residía en la voz de Liviet- esta noche… será nuestro último vals-en un parpadeo desaparecieron de mi vista, solo el ruido de la destrucción alrededor era evidente que estaban ahí, corrí hacia Ion que aun seguía en el pasto.

Apenas daba señales de que respiraba, la herida en su pecho era mortal pero se fue cerrando lentamente ante mis ojos incrédulos, no entendía nada pero eso no reducía mi preocupación por la mujer en mis brazos, éramos personajes secundarios de algo mucho más grande, lo único que me importaba en ese momento era Ion.

-Ion…-la llame con la esperanza de que abriera sus ojos, su piel ligeramente bronceada comenzó a ponerse pálida, la calidez que emanaba se fue disipando lentamente.-Ion…despierta…- palmee su mejilla pero no obtuve respuesta.

-Marian…-escuche la voz de Liviet pero yo solo no podía apartarme de Ion, sentí las diminutas gotas de lluvias precipitarse sobre nosotras, unas gotas teñían de rojo la piel y mis ropas, busque el motivo y la razón era Liviet que tenía la cabeza de Katherine en la mano, retazos de ropa cubriendo su cuerpo dejando a la vista la horrenda herida en su estomago.

-Por dios… esto no está pasando….-me repetía meciendo el cuerpo de Ion, estaba muerta, mi cordura diría que mi venganza estaba hecha, solo que no existía satisfacción ante la realidad, el asesino de mis pesadillas estaba en mis brazos.

-Marian…-Liviet levanto mi mentón para que le mirase a los ojos, que por las lagrimas se empañaba mi visión- quieres saber el final de la historia…-musito la pregunta que fue ahogándose entre los relámpagos nocturnos, sentí el frio metal en mis manos, la daga que una vez me dio y asentí sollozando como respuesta, Se inclino hacia para susurrármelo al oído.


-----------------------------------------

Dicen que después de la tormenta viene la calma, así como la noche es ahuyentada por el fuerte astro que anuncia el alba majestuosamente, le recibí con el alma cansada y abrazando a la mujer que amo, esperando a que despuntara el sol, con la vaga esperanza de ver ese final que Liviet me narro.

Solo me quede esperando, bajo la sombra de aquel cerezo, observando como unas largas pestañas y cejas finamente delineadas reaccionaran, que unos ojos como el fuego me mirasen como siempre, el cansancio me venció y el sueño me sedujo que no me importo dormir a la intemperie.
-Marian… -Liviet me extendía una flor desde su encierro- te ha gustado la historia-indago esperando que dijera algo, sus historias parecían inconclusas y sin sentido.
-que paso con la princesa.... y el demonio -pregunte preocupada ante la desdicha de aquella que buscaba el amor en brazos de su enemigo.
-Eee… amar puede ser un pecado-guardo silencio por un instante- pero también una salvación cuando es correspondido…-
-No entiendo…-fruncí el ceño sin entender a que quería llegar.
-A veces por amor… se hacen las atrocidades mas inimaginables-dijo con una sensación de tristeza-vendes tu propia alma por complacer…sin importarte los demás-
-Pero… ¿y la princesa?-volví a preguntar y una risa cálida inundo mis oídos-Liviet..-
-Dime…-
-¿Algún día también yo amare?-
-Sin duda alguna, mi querida Marian…-sonreía estoy segura que lo hacía- espero estar ahí para verlo…Marian-***


-Marian…-abrí los ojos encontrándome atrapada en unos ojos tan hermosos como un rubí y cautivada por una sonrisa perlada- Oh Marian…- sus brazos me rodearon y sus lagrimas limpiaban mi rostro.-Marian….-

-Dices mucho mi nombre…-dije apenas sin despegarme de ella.
-Es que me gusta escucharlo….-esa mismas palabras confirmaban que no fue un sueño, el Te amo que susurro esa noche, también fue real.

Lo que paso esa noche seguirá siendo un misterio, Liviet formara parte de mis recuerdos, como cuando sus ojos violetas se fueron apagando cuando la daga en mis manos se incrusto en su pecho, esa promesa quedita que libero con su último aliento y aquel gracias eterno que se grabo en mi memoria.

***-La vida es hermosa cuando se vive una vez… la eternidad es triste y pudre el alma- un beso en mi frente antes de verme en sus ojos- los demonios también lloramos… por que nos volvemos mortales… cuando el sol sale la vida vuelve y así ella volverá a ti…-***

Seguí caminando si mirar atrás, Ion tomaba mi mano y caminamos por el extenso jardín, para salir de aquel desolado lugar, a un mundo nuevo, a una última oportunidad, donde las dos somos libres.

FIN.
Listo, Fin... bueno no salio como esperaba, pero espero que haya sido de su agrado!!!
Beshotes sabor a tekila y sake!!!

25 comentarios

  1. la verdad es que te ha quedado de maravilla, felecidades, moría de ganas por ver que pasaría

    ResponderEliminar
  2. Anónimo14/3/08 3:35

    Sugoi sugoi, por fin el fin XD

    Nus vemus niña.

    Atte:
    Darky

    ResponderEliminar
  3. sha!!
    xD
    me gusto el final.
    aunque me quede con ganasde mas xD.

    =)

    ResponderEliminar
  4. woooww!!
    me ha encantado la historia!! no m imaginaba este final para nada!!!
    m da un poco d rabia no saber al final lo k ha pasado en realidad!! un misteriooo jeje

    espero k escribas mas historias yurii!!! mmmm en serio, una de las mejores k he leido ^^

    sigue asi!!

    ResponderEliminar
  5. Anónimo4/3/09 17:30

    me gusto mucho que historia en realidad fantastica te felicito.

    ResponderEliminar
  6. aaaaaaaa niña!!! dejame decirte que AME tu fic.. mezclas el yuri, lemon, tragedia, sangre >.> y buehhh me has dejado totalmente.. *O*

    creeme.. es la mejor hstoria yuri q he leido, xq no es solo "sexo sexo sexo sexo y consoladores" ¬¬

    GENAIL!

    ResponderEliminar
  7. bueno...es la primera vez que entro aqui a tu blog XD ya lo habia visto pero..no me animaba a entrar
    y lei esta historia que hiciste n_n
    y la verdad...es la primera que me meto tanto en la historia..simplemente esta perfecta :3
    capturaste vaarias emociones..la intriga..la desesperacion..el amor XD muchas
    woao no se que decir mas que.graciasp or inventar algo asi :3

    ResponderEliminar
  8. Anónimo4/1/10 19:59

    solo se llega al destino cuando se esta preparado....
    la respuesta k aguarda en lo que siempre esta peor nos negamso a ver.....

    que buena historia.......
    gracias

    ResponderEliminar
  9. *.* me encantó !!

    ResponderEliminar
  10. Anónimo9/2/12 13:42

    Que barbara de Verdad Mil respetos Escribes de la manera mas maravillosa me hiciste sentir todas las sensaciones, espero mas de tus maravillosas historias de verdad gracias :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. muchas gracias por sus comentarios, asi me inspiran ^^

      Eliminar
  11. acabo de leer esto y ajhsahsashsak -habla incoherencias por la emoción-
    realmente me encantó, nunca me había enganchado tanto con un fic, fue perfecto!
    quiero leer más de tu trabajo *^*

    ResponderEliminar
  12. no mms lo ame lo ame la vrd si tu lo escribes soy tu fan que forma de relatar las cosas la neta yo si te compraba un libro xD hahahahah ademas que amo tu blog :D hahahahahaha todo fue perfecto muchas graciasss!!!! n.n

    ResponderEliminar
  13. OMG este fic esta buenisimo me encanto, dure cuanto kit una hora? XDDDD

    estoy en un estado de O.O y lol que me ha encantado, felicitacioens niña escribes genial!

    ResponderEliminar
  14. O vaya estuvo genial, enserio de los mejores que e leido, y eso que e visto un monton, ahora sin dudar vere mas fanfics de la pagina, que e visto qu ehay ^^
    Comentare en los que vea claro
    Saludos!!

    ResponderEliminar
  15. Anónimo19/6/12 8:37

    muy buena historia, sólo me keda a deber un pokkito en la redacción y la ortografia jejejeje, aun asi pffff B U E N I S I M A

    ResponderEliminar
  16. escrita desde el 2007 hace 6 años XD jeje

    ResponderEliminar
  17. ah me encanta,sabes ya la había leído pero de verdad es uno de las mejores fics que me he leído,
    tal vez parezca un poco raro pero no es exageración es mi tercera vez con este fic.

    ResponderEliminar
  18. wow muchisimas gracias por leerlo nuevamente, espero poder crear otro fic que den ganas de volverlo a leer repetidament, mil gracias es inspirador un comentario asi

    ResponderEliminar
  19. Anónimo20/7/12 1:40

    OwO m encanto!!! esta genial no puedo creerlo escribes muy bien

    ResponderEliminar
  20. mis mas sinceras felicitaciones, escribes excelente, entre por casualidad a este blog, y estoy extasiada con la historia, buenas lineas, buen argumento, le secuencia fue demasiado buena, seria excelente sacar una adaptación cinematográfica de la historia. nuevamente felicidades, me gustaría leer otras historias tuyas, me encantaría entrar en contacto con vos

    ResponderEliminar
  21. la vrdd me gusto muchoooo me dejo picada jeej pero me gusta como escribiste
    muy buena historia, felicidades!!
    espero leer otras historias tuyas, escribes genial :D

    ResponderEliminar
  22. SUGOI ME ENCANTO LA HISTORIA ME QUEDE PICADO

    ResponderEliminar
  23. woouuu me enkanto apenas la vi ase unas oras y ya la.termine de leer pff geneal :3

    ResponderEliminar
  24. Anónimo6/7/14 18:59

    me gusto mucho espero leer otro de tus trabajos :3}

    ResponderEliminar

Regalanos tu opinion.
no Spam, please

Con la tecnología de Blogger.